SALIDA DE MONTAÑAS DE VIDA. SEPTIEMBRE 2025
Crece la comunidad
La vuelta
Y no me refiero a la vuelta ciclista que ayer paraba por estos lares. Ha sido la vuelta al cole de montañas de vida.
Igual que en el cole, con mucha montañera nueva en el grupo, era necesario etiquetar. Los números bailan. De 35 a 38 y de 38 a no sabemos bien cuántos somos, con misterios paranormales en el Forms que no incluyen a algunos de los montañeros que sí asisten y así siguiendo. Antonio y Rocío, hoy no os podéis tropezar.
Añadiendo un poquito de cortisol matutino al inicio del día, que comenzó con una camelbak que se reventó por la noche sin avisar y retrasó la salida de casa. Necesario un recuento de inicio que la la senda es larga y estrecha. Y aunque contemos tres, casi hace falta decidirse por la media aritmética porque no termina de cuadrar. Una vez decidido que somos 33, bienvenida y arrancamos, que son las diez.
Y como en Venta Arias, ya no pasas al baño si no llevas “ticket”, las paradas de conexión con la naturaleza empiezan bien pronto en la ruta. Pero ya se van las prisas y el cortisol empieza a bajar, en cuanto ponemos pie en la senda.

Baños de bosque lo llaman algunos. Para nosotras, caminar juntas a ritmo de charla
Muchas nuevas caras. Muchas nuevas sonrisas. Natalia, que vio el video de Gredos que compartió Sara Carnicero en el grupo de Facebook “No estás sola, sí se puede” y trajo a Isabel y a Laura. Marina, nuestra nueva veterana del grupo, que vino acompañando a Marta Blasco. Almudena y Jose Ignacio, que conocían a Angeles y nos veían en redes. Marian, Raquel, Lara y Montse, unidas por el hilo invisible de María. Belén, que nos habló de un grupo que se llama “cafetería apoyo” en el que alguien habló de Montañas de Vida y donde se trabaja el mindfulness y la meditación. Y Vicente, que un día empezó a seguirnos y por fin pudo sumarse. Y así son doce montañeras de vida más y seguimos explorando cuál será el límite de los miembros del grupo de whatsapp, en el que aseguramos tranquilidad, aunque se llene de fotos.
Para las demás 22, es el reencuentro de la familia numerosa después de la Sierra de Gredos y un verano con muchas montañas, desde los Pirineos hasta Kirguistán, pasando por Brasil y por Noruega.
Abandonamos el asfalto y comienza la senda para empezar a subir hacia los Siete Picos, aunque el Majalasna nos quede pendiente para otro día. Y ahí en ese primer tramo, el hilo invisible de María conecta a Raquel con Montse que no se conocían, pero terminan la ruta como si fueran hermanas. Estas rutas se empiezan desde el corazón, hablando de la vida y de la muerte, porque el bosque nos inspira y todo resulta fácil de compartir. Incluso cuando el desnivel se pone interesante, la charla continúa.
Parada de conexión con la naturaleza multitudinaria al abandonar la senda y llegar a la pradera. Y ahí Marina y Marta nos cuentan que se van al Posets el próximo fin de semana.
Marina, que lleva cuarenta años subiendo montañas, pero nuestro ritmo le ha gustado. Marina es pionera, lo tengo claro. Furgonetera (está en el grupo adecuado) reina del volante y de la montaña. Aprobada con nota para volver cuando quiera.

Lo que pasa en la ruta
SE QUEDA EN LA RUTA
Eso dice Emilio y pilar está de acuerdo, pero sabemos que cualquier comentario es susceptible de llegar a ser capítulo de crónica.
Pilar afirma que va bien y que solo la buena vida veraniega le lastra un poquito en esta ocasión. Emilio parece estar de acuerdo con Pilar en que el verano es para las cervecitas y que el máximo stress debe ser el de sacudirse la arena de la playa que se queda entre los dedos de los pies…Vamos, que empiezan el curso sin haber rellenado los cuadernos de verano de montañas.
Pero esto no es Las Vegas y la cronista no puede resistirse a compartir estos secretos de la zona de coche escoba.
En las cañas comenta Pilar que la recomendación de “esperamos que le hayáis dado bien a la zapatilla” antes del reencuentro la ha leído esta mañana. Siendo así, queda disculpada, solo con la tarea pendiente de poner siempre la cinta en el gimnasio al 4% hasta la siguiente ruta.
Lo mejor es que Pilar se repone y ya se va viniendo arriba en el último repecho y en animada charla con Fernando llega a las cañas sin despeinarse.
Pilar, ya estás en las crónicas 2025. Desde ahora, no faltes más.

Las reinas de corazones
ELLAS SON LAS ANAS
Que en este grupo haya varias Anas, es normal. Que en este grupo haya dos Anas Pérez, es normal, pero no tanto. Que en este grupo haya dos Anas Pérez que coleccionan corazones de piedra de sus rutas de montaña es extraordinario. La gente anda confundida con los corazones. A veces piensan que es la misma persona. Así son ellas, Las Anas “al cuadrado”, reinas de corazones y reinas de las montañas.
Que hoy también se nos repiten las Martas, que casi coinciden en Blanco y Blasco.
Y también coinciden en la salida Marta Blanco e Isa Carrique, que eran clónicas pero ya son diferentes, porque cuando asoma el pelo, no sabes si será rizado como los Jackson Five o será liso, si será negro o cano, si saldrá con fuerza o con calma. Pero está claro que nos hará diferentes y nos hará ilusión verlo crecer.

Corre corre
El sexto o el segundo se mire
Diez segundos se quedan cortos cuando hay que ir saltando entre las piedras. Cuando además estás saliendo de un esguince, lo de correr mejor no forzarlo. Así que aquí tenemos una foto de grupo que va a requerir photoshop.
Por una parte,nos muestra la técnica correcta de carrera que despliega María. Por otro, denota que sin gafas de cerca ya no somos nadie ni tampoco vemos nada, puesto que María afirma, al ver el resultado en el teléfono, que la foto está perfecta y que salimos todas. Quedamos pendientes de ver si la ráfaga de Eva llegó a tiempo o si definitivamente, necesitamos incluir a la fotógrafa con photoshop.
Y desde este momento, empieza el recreo para las que se animen a escalar, aunque los pobres Rocío y Antonio han sido castigados el primer día de clase, sin seguro y sin ascenso. Vía libre a las cabras del lugar.

Las manos
Será un quintito en adherencia
Después de la foto y antes del descanso, tocaba el momento escalada. Ahí hay unas manos y si no llegas a las manos que te ofrece el granito, siempre estará la mano de la compañera para auparnos hasta arriba y, desde allí, observar a Ana Pérez Martínez (hacen falta dos apellidos, ya sabemos) haciéndonos fotos desde la cumbre y dedicándonos corazones de piedra y con sus brazos.
Y ya tocaba bajar y regresar. Siempre regresar.

Tu cara me suena
Encuentro en las montañas
En un primer saludo, con los nervios del arranque, no me doy ni cuenta. Pero llega el momento de saludar con calma y llega el “tu cara me suena”. Que si de Cerceda, que si de Alpedrete, que si allí trabajo, que si no doy crédito…
Habremos hablado unas siete veces por teléfono. La llamada más temida, la del IES de tus hijos, cuando piensas ¿ qué habrán hecho ahora?.
Resulta que hoy está aquí la voz al otro lado del teléfono, la que tiene los datos de tus hijos adolescentes, pero siempre llama en son de paz. Resulta que Isabel, además de montañera, es jefa de estudios y profe de tecnología de tus hijos. Las Montañas de Vida no dejan de sorprendernos y ya tenemos otra anécdota para añadir al listado. Sé de uno que no va a dar crédito a la historia cuando llegue a casa.
A partir de ahora cogeré el temido número de teléfono con más tranquilidad.
Gracias a Natalia y al Club Alpino Madrileño, que en su día salían juntas y hoy retomaban. La red que se teje en las montañas.



Azul
Se lleva el azul, el azul Montañas de Vida, el azul del cielo de la Sierra de Guadarrama.
Camino Schmid
Sin la T

Eduardo Schmid, parece que fue el socio 13 del Peñalara. Era un señor austriaco muy montañero, gracias al cual se conectó el puerto de Navacerrada con la Fuenfría. Nunca sabes si su camino es el de abajo o el de arriba o el que va al Collado Ventoso, pero todos estamos de acuerdo en que este bosque y este camino son maravillosos.
Sube y baja, baja y sube, no nos ponemos de acuerdo en decidir si la vuelta es de subida o de bajada. Lo que sí sabemos es que ya hay ganas de llegar a las cañas y el último repecho es siempre traicionero.
Y aprovechamos para ponernos al día las montañeras ya clásicas, las de León, que fueron pioneras en las Montañas de Vida de 2024, las que parece que siempre han estado en nuestras vidas.
También es momento para saber de Vicente, que podríamos llamarlo nuestro fan #1 en Instagram, que anda en recuperación de su lesión y estará encantado de guiarnos por Gredos. Y para conocer a Almudena, que cuando la vida le dio limones, se preparó limonada y ahora es la más deportista del lugar.
Y para incluso conversar con Maria José sobre la gestoría (nuestra peor pesadilla) y los adolescentes que quieren acompañar, pero la noche les confunde y no lo logran.
Y así, pole pole, hemos terminado nuestra salida de Septiembre y nos esperan unas cuantas camisetas en el coche y unas cuantas cañas en Venta Arias, sin olvidarnos ahora de pedir el ticket para poder visitar sus baños. Y termina la jornada en la terracita soleada, despedimos el verano juntos y ya estamos deseando viajar a tierras cántabras.
Otra salida para el recuerdo.
Yolanda Cerezo
14 de Septiembre de 2025

