OTOÑO EN LA NAJARRA
QUE SOBRE ROPA Y QUE NO FALTE ABRIGO
El concepto tricapa y el baile de máscaras

No es cierto que tengamos comisión en el Decathlon. Pero creemos que esta semana subieron las ventas, en busca de la estrategia tricapa. Sin embargo, el mensaje hay que afinarlo aún más para la próxima, porque las variaciones al tricapa y calzado ortodoxo incluían bota après-ski (la próxima os dejamos en la cafetería de la estación) jersey de lana y plumas de los que no hay quien coloque encima un corta vientos. Menos mal que ya grabó Angeles un tutorial que compartiremos para la próxima ruta. No es capricho, es desarrollo de tecnología para facilitar abrigo, transpiración y resistencia a los agentes externos.
Algunas eran exponente máximo de lo que es estar guapa con nota de color cambiante según capas (véase Marta, que luce elegante, sin que falte detalle en guantes o gorro) y otras lucíamos cual gemelas separadas al nacer, que es nuestro destino, el de María y Yolanda.
Cual baile de máscaras veneciano, se hacía imposible saber ayer quién era quién, embozados en nuestros gorros de lana y bragas de cuello. Eso, sumado al apoyo de Lorena en el etiquetado me hizo preguntar unas setenta veces a Lidia, Mercedes, Reyes y Lourdes quiénes eran y cómo se llamaban.
LA CABEZA FRÍA Y LOS PIES CALIENTES. O NO
Mención especial a cabeza cono, nuestra Ana Román, que guardaba su melena afro en un gorro que se elevaba unos diez centímetros por encima de ella o a los gorros con mensaje, como el de Carlos, tête de génie o el de colorines de Angeles que no me puede gustar más. Las había aguerridas como Marina, que gusta de refrigerar la cabeza en el ascenso y no necesita gorro alguno. Los había con pompones, a rayas y luego estaban los de exploradores Emilio y Lara, que podrían ganar una colaboración con National Geographic si meten la brújula de Manu en su mochila.
Acabo de abrir otro melón…el de las mochilas. Porque las tres capas, a veces van puestas, a veces no. Y las mochilas llevan una pequeña inscripción en la parte inferior en la que suele indicar los litros de capacidad. Para la próxima lección de física, vamos a tratar lo del volumen y eso, no vaya a ser que pretendamos meter el plumífero de los Himalayas en mochila de diez litros tras la parada térmica, porque es ahí cuando comprobamos que por mucho que aplastemos, no se obra el milagro. Y ¡ay de aquella ingenua que pretenda atar capas a la cintura! Le cae bronca segura.
ABRIENDO Y CERRANDO
NADIE DIJO QUE ABRIR FUERA SENCILLO. AYER ABRÍA MARÍA Y YO ACABÉ CERRANDO. LOS CAMBIOS MOLAN.

Emilio y Pepe adoran madrugar. Si alguna vez os dicen lo contrario, no les vayáis a creer. María y yo encontramos siempre la razón, como el frio extremo, para rascar media hora a ese despertador. Así que salen de Madrid a las siete rumbo a confirmar que no hay nieve en la ruta, mientras las jefas aún seguimos en brazos de Morfeo. Una vez confirmado que no hay que recurrir al plan B, que nadie sabía, pero que sí existía, continuamos con plan A.
Reparto express con estrés de camisetas del equipo norte y etiquetado del grupo. Entre las mieditis y las frioleritis, se nos acumulan las bajas. Finalmente, 39 almas, que nos gusta redondear a 40, nos ponemos en marcha.
Hoy abre María, cierra Emilio y Pepe y Yolanda se mueven en “libertad”. Pero se nos da bien la improvisación, el cambio y la flexibilidad y cuando Belén necesita repostar energía porque no puede más, reorganización del cierre y me erijo en pastora final. Solo una vez ayudé a un amigo vaquero y se me dio fatal. A ver cómo se da hoy el cierre de filas en la bajada.
Aunque las vacas se me dén fatal, regañar a las del postureo se me da fenomenal, sobre todo con rachas de 60 km/hora. Día frío, poca parada y ritmo en el cuerpo, incluso en el pelotón de cierre. Un éxito de ruta.
WALKIES ON THE WALK
María adora el walkie. Mensajes de reagrupación, de inicio, de cambio de dirección. Una apertura muy compartida. Menos mal que no se me olvidó cargarlos la tarde anterior. Qué maravilla es la comunicación.
En la bajada, dos aperturas, un central y un cierre.
Un éxito de guiada.

2120 LA NAJARRA
Hace frío, las rachas se nos llevan, pero ahí está Carlos, líder tecnológico del día, haciendo fotos con control remoto. Una cima más y ya son unas cuantas de las Montañas de Vida. Senderos o media montaña, verano o invierno, nada nos impide disfrutar de la ruta y de la vida. No puede haber un acto más mindful que subir montañas.
La Najarra es bella, vestida de otoño y Bailanderos, un mirador sin igual.
SÍ SE PUEDE.
GUARDAR SILENCIO DURANTE SIETE HORAS

Ella es Kica, el alma de la fiesta, la palabra hecha mujer, mi compañera de habitación durante 21 días en La Patagonia (prometo que duerme en silencio), la que va de hija, pero es madraza, la que te perdona que le des cera un día sí y otro también, la que siempre tiene una sonrisa que ofrecerte y un chascarrillo que contarte. Da igual que ya te lo haya contado, porque te vas a reír igual otra vez. Y aunque sea solo su presencia lo que nos brinda, nos da alegría estar con ella en cualquier momento y en cualquier lugar.
Corrían rumores de que Kica iría a un retiro de silencio. Y se me adelantó. Con diferencia de un solo día, ella con más falta de sueño que yo, asistimos a sendos retiros de silencio. En la meditación del escaneo corporal, Kica se echó una siesta y del pie habían saltado al hombro. Parece ser que en la de la montaña no se durmió. Experiencia intensa, yo creo que podría participar una vez al año.
- ¿Y tú, Kica?, le pregunté
Me miró fijamente:
- Yo nunca más.


DE MAYOR QUIERO SER VIAJERA Y GUÍA COMO EVA Y MANU
De viaje. La vida es un fin de semana largo, dice Eva en su perfil.
Travel as much as you can. Life is not meant to be lived in one place, nos dice gabi a los que queremos aprender a escribir.

EMILIO Y TOÑO.
EXPLORADOR Y GORRO DE BORLA
Emilio afirma que no hay sonido más bonito que el de la nieve cuando cae mientras caminas en la montaña. Luego se retracta y dice que sí, que hay otro más bonito, el que hacen sus esquís de montaña en el descenso.
Toño dice que a él le gusta bajar en bici por los senderos y pistas escarpadas.
Aquí están ambos, muchos años después, sendereando por la Sierra de Guadarrama.

VAN, VIENEN O PERMANECEN
Castores exploradores, dragonas que vienen y que van, corredoras y supporters incondicionales
Cada mes algunas van, otras vienen, regresan después de meses, empiezan con mucho brío o simplemente, tienen la condición de castor excelso como Pepe y siempre están.
Menos mal que las agendas no coinciden y bailan las listas, porque el día que se presenten las ciento veinte montañeras de Vida no habrá forma de contar.
Me muevo. Me mece el viento. Me emocionan las vistas. Me impresiona el grupo
CUARENTA (NOS GUSTA REDONDEAR) ALMAS

Conversaciones variadas, desde el comité de empresa hasta la meditación como terapia en los grados de formación profesional, pasando por los bitcoins, siguiendo por el estrés que a menudo nos acompaña y lo difícil que a veces se pone la vida para sostenernos a nosotros mismos y a los que nos rodean.
Risas cuando alguna pretende hacerse con el premio croqueta dos veces seguidas. La lección de esperar hasta el final para comentar lo bien que estuvo la ruta.
En la montaña, la vida es sin filtros, es el momento y el lugar. Lo elegimos y nos hace sentir bien. Nos carga de energía y nos sentimos en paz. Se pueden dejar atrás muchos conflictos, muchas inseguridades y se puede rozar la felicidad.
Para rematar, la suerte de comer con amigos con los que quieres estar.
Entonces vuelves a casa y te das cuenta de que fue maravilloso.
Nota al margen: Poco se habla del juego que da LUX en los recaps de IG


HAIKU MONTAÑAS DE VIDA
Viento de cara
Los ocres, la najarra
Cuarenta almas























