Fragmento gratis del libro Hay días que detesto la poesía, de Minerva Salado
Estoy oyendo las razones de tu voz y mi espanto
lealtad verbo ominoso el que camina adentro
de este río que fluye ventea el aire que respiras
urge por tu ventana y mi estadía la soledad
que ronda tu vehemencia en el firme de mi
entraña
cual volver a leer las primeras letras
las más hermosas frases de siempre caerán
en el olvido como todas las aves errantes
bajo el árbol y la yerba. Que soy quieta leyenda
para tu sonrisa no me mires que estoy en la
esperanza
de tu rumbo no me toques que voy a la
penumbra
de tu hastío no te vuelvas que soy en ti como
la paz
y el heno soy la verdad tronante en el portal
de toda lejanía de lo que tú me des y me
devuelvas
no me vayas a hablar que estoy soñando aún
sobre la vida.


