¿Alguna vez te han dicho que escribas tus sentimientos en un papel y luego lo quemes? ¿Has escrito un mensaje enojado y al terminar de escribirlo se te ha pasado el enojo? No es casualidad. Muchas personas encuentran difícil hablar de sus sentimientos, pero al escribirlos en papel, o en una aplicación de notas, descubren que esta actividad actúa como vía de escape y entendimiento. La escritura forma un puente entre nuestras emociones internas y el mundo exterior, o sea permite dar forma a aquello que cuesta mucho expresar oralmente.
¿Te ha pasado que después de un día difícil, anotas tus pensamientos y sientes alivio? Dejar escrito lo que sientes puede convertirse en un bálsamo emocional y todos podemos hacerlo, seamos escritores profesionales o no. La escritura terapéutica se ha revelado como una forma eficaz de procesar las emociones, reducir el estrés y fomentar el bienestar mental. Empecemos por ver qué nos dicen la ciencia al respecto.
¿Qué dicen los expertos?
Lejos de ser solo una impresión subjetiva, los efectos positivos de la escritura sobre la salud mental (y física) han sido estudiados por psicólogos y científicos durante décadas. Aquí les comparto algunos de los ejemplos más significativos:
- Psicólogo James Pennebaker: Su trabajo científico cimentó el campo de la escritura expresiva y demostró sus beneficios para la salud mental y física. Autor de cientos de artículos científicos y varios libros, entre los que se encuentra Escribir para sanar,[i] donde guía a los lectores por este proceso terapéutico respaldado por sus investigaciones. En sus primeros experimentos, pidió a personas que escribieran durante unos 15-20 minutos acerca de experiencias traumáticas o muy estresantes, y repitió este ejercicio en varias sesiones. Aquellos que volcaron sus emociones en palabras mostraron mejorasnotables en su salud física, incluyendo un sistema inmunológico más fuerte y menos visitas al médico en los meses posteriores. Comparados con el grupo de control (que escribía sobre temas triviales), los que practicaron la escritura emocional tuvieron menos días de enfermedad y signos de mayor bienestar general.[ii]
- Psicólogo Ira Progoff: creador del método del Diario Intensivo (Intensive Journal Workbook).[iii] Este diario es un instrumento básico en el cual se escribe sobre la vida. Es un cuaderno con separadores que marcan las diferentes secciones, cada una de las cuales cubre un área específica. Por ejemplo: relaciones personales, trabajo e intereses especiales, cuerpo y salud, acontecimientos, sueños, y sentido de la vida. Su enfoque ha sido utilizado en talleres de crecimiento personal, demostrando cómo un diario bien llevado puede servir para la transformación interior. Muchas de las técnicas de journaling modernas toman inspiración de las ideas de Progoff sobre la introspección metódica.
- Escritora Julia Cameron: Convencida defensora de que la creatividad es un auténtico camino espiritual. Después de llegar a un punto en el que la superaban las adicciones, tras lograr dejar las drogas y el alcohol, comenzó a dar clases sobre cómo enfrentar el bloqueo creativo. De esta experiencia nació su libro El camino del artista.[iv] El libro plantea un viaje de 12 semanas para desbloquear la creatividad innata. Proporciona ejercicios y herramientas como la escritura diaria y la introspección guiada para superar miedos, inseguridades y creencias limitantes que pueden bloquear la creatividad. Se ha convertido en un referente para quienes buscan sanar bloqueos emocionales a través de la constancia de la escritura.
- Baikie y Wilhelm: De acuerdo con las investigaciones de estos científicos escribir sobre eventos traumáticos, estresantes o emocionales mejora tanto la salud física como la salud psicológica, en poblaciones clínicas como no clínicas. En su paradigma de escritura expresiva, se les pide a los participantes que escriban sobre estos eventos durante 15 a 20 minutos en 3 a 5 ocasiones. Aquellos que lo hacen generalmente presentan resultados físicos y psicológicos significativamente mejores en comparación con quienes escriben sobre temas neutros.[v] Estos especialistas sugieren que se use la escritura expresiva como herramienta terapéutica para sobrevivientes de trauma y en contextos psiquiátricos.
- Otros: Diversos estudio demuestran que pacientes afectados de asma y artritis, que escribieron sobre las vivencias más traumáticas de sus vidas, experimentaron una notoria mejora de su enfermedad. También este tipo de escritura puede mejorar el sistema inmunitario, aunque, en este caso la práctica debe mantenerse de forma más constante. Además de los resultados concretos a nivel físico y emocional, practicar regularmente la escritura terapéutica puede ayudarnos a encontrar más sentido en nuestras experiencias, ver las cosas desde otra perspectiva y hacer aflorar el lado positivo de los sucesos desagradables. Puede llevarnos a un grado de comprensión más profunda de nosotros mismos y nuestro entorno, lo que resulta difícil de conseguir sin una escritura centrada en las emociones. Así mismo se ha demostrado que la escritura terapéutica es efectiva en el tratamiento de muchas afecciones y enfermedades mentales, incluyendo: drogadicción, trastornos alimentarios, baja autoestima, estrés postraumático, depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, procesos de duelo o pérdida y relaciones interpersonales.[vi]
Podemos decir entonces que escribir es una herramienta terapéutica respaldada por expertos de diversas áreas que coinciden en que plasmar las emociones en palabras tiene un efecto beneficioso, de hecho, muchos terapeutas contemporáneos sugieren a sus pacientes llevar un diario. En terapia cognitivo-conductual, por ejemplo, se usa el registro escrito de pensamientos para identificar y reestructurar creencias negativas. En enfoques más humanistas, se anima a la persona a escribir cartas de duelo, diarios de sueños o narrativas de vida como forma de sanar heridas del pasado. La psicología positiva también ha incorporado ejercicios de escritura (como el diario de gratitud) para fomentar emociones positivas y resiliencia. Lo mejor de todo es que está al alcance de cualquiera: no importa la edad, la profesión ni la experiencia literaria. Desde personas que enfrentan enfermedades o traumas hasta quienes simplemente lidian con el estrés diario, cualquiera puede beneficiarse de esta forma de autoexpresión.
El escritor Henry Miller ha dicho “Un niño no necesita escribir, es inocente. Un hombre escribe para expulsar todo el veneno que ha acumulado a causa de su forma de vida falsa (…) La vida no se compone de trama y personajes. La vida no está en el piso de arriba: la vida está aquí y ahora, en cualquier momento en que pronuncies la palabra”.[vii] ¿Tú qué opinas?
Pero ¿por qué la escritura puede ser terapéutica?
Ya vimos que diversos estudios han comprobado que escribir puede aliviar el estrés, ayudar a procesar emociones complejas y mejorar el bienestar psicológico. Cuando ponemos en palabras experiencias dolorosas, disminuye la intensidad de las emociones negativas asociadas a ellas y logramos entender mejor nuestros sentimientos. Escribir nos ofrece un espacio privado y sin juicios para expresarnos en el que podemos ser completamente honestos. Esto fomenta la reflexión y una mayor autoconciencia, al tiempo que fortalece otros aspectos positivos como la creatividad. Los expertos sugieren varias explicaciones para justificar estos beneficios:
- Catarsis emocional: El acto de sacarlo todo de la cabeza y ponerlo en papel tiene un efecto liberador. Es como quitarse un peso de encima al confesarle tus preocupaciones a la página en blanco.[viii]
- Organizar el pensamiento: Escribir nos obliga a darle orden y narrativa a lo que nos pasó. Al estructurar nuestros recuerdos y emociones, empezamos a entenderlos mejor y quizá a encontrarles un significado o aprendizaje. En vez de tener sentimientos caóticos, tenemos una historia con inicio y fin, lo que hace más manejable la experiencia.[ix]
- Autoconocimiento: Llevar un diario emocional promueve la reflexión. Esto nos permite identificar patrones en nuestro comportamiento, detonantes emocionales y estrategias que nos ayudan, ganando así en conciencia de nosotros mismos. Lo que nos hace sentir que tenemos más control sobre nuestros pensamientos y vida emocional.
- Espacio seguro: Al escribir sin miedo a que nos juzguen, sentimos la libertad de expresarnos con total sinceridad. Esto facilita destrabar emociones reprimidas (tristeza, rabia, miedo) que de otro modo seguirían generando malestar. Podríamos decir que es un proceso privado de autoterapia.
La evidencia científica acumulada sugiere que la escritura terapéutica es un recurso económico, accesible y efectivo. Psicólogos de la salud incluso proponen incorporarla como complemento en tratamientos, dado que puede practicarse en casa y no tiene efectos adversos. No reemplaza la ayuda profesional en casos de trastornos severos, pero para el estrés cotidiano, la ansiedad moderada o como apoyo en procesos terapéuticos, escribir puede ser un gran aliado.
Si te interesa el tema no te pierdas la segunda parte de este artículo. En ella compartiremos algunos ejemplos de escritura que han ayudado a procesar las emociones en casos reales y también ejercicios de escritura terapéutica que podemos realizar para sentirnos mejor, incluso más felices.
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[i] Pennebaker JW. Escribir para sanar: Un diario guiado para la recuperación del trauma y la conmoción emocional. Oakland, California: New Harbinger, 2004. ISBN 978-1-57224-365-1.
[ii] Pennebaker JW, Beall SK. Confronting a traumatic event. Toward an understanding of inhibition and disease. J Abnorm Psychol. 1986;95(3):274–281.
[iii] Progoff I. At a Journal Workshop: The Basic Text and Guide for Using the Intensive Journal Process. New York, Dialogue House. 1975.
[iv] Cameron J. The Artist’s Way: A Spiritual Path to Higher Creativity. Los Angeles, CA : Jeremy P. Tarcher/Perigee, 1992.
[v] Baikie KA, Wilhelm K. Emotional and physical health benefits of expressive writing. Advances in Psychiatric Treatment 2005. 11(5), 338-346.
[vi] https://psicologiaymente.com/psicologia/beneficios-escritura-terapia
[vii] Miller H, Sexus, New York: Grove Press, 1965.
[viii] Mugerwa S, Holden JD. Writing therapy: a new tool for general practice? Br J Gen Pract 2012. 62(605):661–663.
[ix] https://www.infobae.com/salud/2024/04/20/escribir-para-sanar-por-que-esta-practica-ayuda-a-superar-las-emociones-negativas-segun-los-expertos/


[…] Si leíste la primera parte de esta publicación, ya sabes de los múltiples beneficios que puede aportarnos la escritura y también que hay numerosas evidencias científicas que demuestran estos efectos. Si aún no la leíste puedes encontrarla en: Beneficios de la escritura en la salud (Parte I) […]