
Escritores en Taller
La última y nos vamos
Mejor dicho, no elegí esta canción ni esta vida: Pollito, el chico con voz de madera dura, debía cantar para escapar. Pero su canto lo condenó. Arrodillado, temeroso, sintió el disparo atravesar sus cuerdas. Una poesía brutal: música y sangre como último aliento en un pueblo sin corazón.